Hola, soy Niko.

Empecé a fotografiar bodas en 2011, trabajando para hoteles en Punta Cana, en el Caribe. Fueron años intensos, de mucho aprendizaje, de entender que cada boda es un mundo y que los mejores momentos casi nunca se avisan.

En 2013 volví a Buenos Aires con las valijas llenas de experiencia y desde entonces no paré. Hoy llevo más de 300 bodas fotografiadas y sigo sintiendo lo mismo que el primer día cuando entro a un evento con la cámara.

Mi estilo es documental con toques artísticos. Eso significa que no te voy a pedir que poses ni que repitas nada. Mi trabajo es estar en el lugar correcto en el momento justo, y dejar que todo fluya naturalmente. Las mejores fotos de tu boda van a ser las que no sabías que te estaban sacando.

En cada boda me acompaña Susy, mi pareja, que es parte fundamental de cómo trabajamos. Juntos logramos estar en todos lados a la vez y crear un ambiente donde los novios y sus familias se sienten cómodos desde el primer momento.

Soy papá de Emilio, lo que me enseñó a ver los momentos chicos con otros ojos. Quizás por eso me obsesiona tanto no dejar escapar nada.

Si llegaste hasta acá, ya sabés cómo soy. Si sentís que puede haber una buena conexión, escribime y hablamos.

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